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¿Para qué sirve una alfombrilla lamedora y cómo se usa?

Nidoprecio redacción·12 de octubre de 2026 4 min·Alfombrillas lamedoras para perros

Entretener, calmar y frenar al perro que come con ansia: cómo usar la alfombrilla lamedora, qué untar y qué evitar, cómo congelarla y cómo limpiarla.

Una alfombrilla lamedora sirve para que tu perro pase un buen rato lamiendo comida untada sobre una superficie llena de relieves y ranuras. Lamer es una conducta repetitiva que a muchos perros les resulta tranquilizadora, así que se usa para tenerlos ocupados, para distraerlos durante el baño o el corte de uñas y para que coman más despacio. El uso es sencillo: untas una capa fina de algo apto para perros, la fijas con las ventosas y la retiras cuando termina. No es un juguete para morder, así que las primeras veces quédate cerca.

¿Para qué sirve exactamente una alfombrilla lamedora?

Su función principal es entretener. Sacar la comida de las ranuras con la lengua lleva tiempo, y ese rato concentrado ayuda a muchos perros a relajarse. Por eso hay quien la usa antes de salir de casa, en una tarde de lluvia sin paseo largo o cuando hay visitas y el perro se pone nervioso.

También es útil en los momentos de cuidado. Pegada a los azulejos de la ducha, mantiene al perro entretenido mientras lo bañas, le cepillas el pelo o le cortas las uñas. Para eso conviene que las ventosas agarren bien: las Lexuluxion de 20 × 20 cm, por ejemplo, llevan 30 ventosas que se adhieren a superficies lisas como el cristal o el azulejo, aunque no funcionan bien sobre paredes pintadas o papel pintado.

El tercer uso es frenar a los perros que comen con ansia. Si le untas su ración de comida húmeda, tardará bastante más en acabarla. La Dewlawn de 20 × 20 cm combina secciones para alimento seco, húmedo y golosinas untables en el mismo tapete. Si lo que buscas es que coma más despacio a diario, échale también un vistazo a los comederos antivoracidad para perros.

Eso sí, la alfombrilla complementa los paseos, el juego y la compañía, pero no los sustituye. Si tu perro lo pasa mal cada vez que se queda solo, consúltalo con tu veterinario o con un educador canino.

¿Qué se puede untar y qué hay que evitar?

Lo más sencillo es usar su propia comida: latas o sobres para perros, o su pienso remojado en agua hasta que se ablande. Otras opciones habituales, siempre en poca cantidad, son el yogur natural sin azúcar, la calabaza cocida y chafada sin sal ni especias, el plátano machacado o la crema de cacahuete sin sal, sin azúcar y sin xilitol.

Hay alimentos que nunca deberían acabar en la alfombrilla:

  • Cualquier producto con xilitol, un edulcorante muy peligroso para los perros. Aparece en algunas cremas de cacahuete, yogures o postres sin azúcar, así que lee la etiqueta.
  • Uvas y pasas.
  • Chocolate y cacao.
  • Cebolla, ajo y platos cocinados que los lleven.
  • Comida salada o muy condimentada y sobras con huesos.

Cuenta lo que untas como parte de lo que come en el día, sobre todo si tu perro tiene tendencia a engordar. Y si sigue una dieta especial, tiene alergias o problemas digestivos, pregunta antes a tu veterinario. Si crees que ha comido algo tóxico, llama al veterinario sin esperar a que aparezcan síntomas.

¿Cómo se usa paso a paso?

  • Unta una capa fina con una espátula, metiendo la comida en las ranuras. Cuanto más fina, más le dura.
  • Humedece las ventosas y presiona la alfombrilla sobre una superficie lisa y limpia: suelo de baldosa, bañera, cristal o azulejo.
  • Ofrécesela y quédate cerca mientras lame.
  • Retírala en cuanto termine, antes de que se aburra y empiece a mordisquearla.

Para que dure todavía más, puedes congelarla con la comida ya untada, siempre que el fabricante lo permita. Las alfombrillas Azyh de 20,1 × 20,1 cm se venden en un pack de dos, tienen 77 ventosas cada una y cuatro zonas texturizadas, y son aptas para congelador y lavavajillas. Déjala en plano en el congelador hasta que la capa esté firme. Si a tu perro le cuesta al principio, empieza con la comida solo un poco congelada, y en verano le vendrá bien como premio fresco.

¿Qué hago si mi perro la muerde?

La mayoría de las alfombrillas son de silicona y están pensadas para lamer, no para masticar. Un perro que muerde con fuerza puede arrancar trozos y tragárselos. Por eso conviene no dejarle solo con ella, retirarla al acabar y guardarla fuera de su alcance. Si sospechas que se ha tragado un trozo, llama a tu veterinario.

Si tu perro es de los que lo destrozan todo, hay alternativas. La alfombrilla FEELNEEDY está hecha de acero inoxidable de calidad alimentaria, resistente a mordeduras, mide 24,3 × 24,3 cm y tiene ranuras de 1,2 cm que separan alimentos secos y húmedos. Y para sus ganas de morder, mejor un juguete para perro pensado para ello.

¿Cómo se limpia y cuándo hay que cambiarla?

Lávala después de cada uso. Los restos que quedan en las ranuras se secan, huelen y acaban criando moho. Aclárala con agua tibia y frota los relieves con un cepillo; si el fabricante lo permite, métela en el lavavajillas. Déjala secar del todo antes de guardarla.

Revísala de vez en cuando y cámbiala si ves grietas, mordiscos o trozos sueltos, o si las ventosas ya no sujetan. En la categoría de alfombrillas lamedoras para perros hay modelos de distintos tamaños, de silicona y de acero, para comparar.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces al día se le puede dar?
No hay una cifra fija. Muchos perros la usan una o dos veces al día, en momentos concretos como el baño o antes de que salgas de casa. Lo importante es descontar de su ración lo que untas y no convertirla en un picoteo constante.
¿Qué tamaño de alfombrilla elijo?
Para perros pequeños bastan modelos de unos 15 cm de lado, como la MateeyLife de 15 × 15 cm, que se vende en pack de dos. Para perros medianos y grandes, las de 20 o 25 cm ofrecen más superficie para untar y los tienen ocupados más tiempo. Si la vas a pegar en la pared, fíjate también en el número de ventosas.
¿Sirve para cachorros?
Sí, con vigilancia. Durante el cambio de dientes los cachorros lo muerden todo, así que no los dejes solos con ella. Usa comida adecuada a su edad y pregunta al veterinario qué cantidad le conviene.
¿Una alfombrilla lamedora quita la ansiedad por separación?
No es un tratamiento. A algunos perros les ayuda a asociar tu salida con algo agradable, pero si ladra, aúlla, rompe cosas o se hace pis cada vez que se queda solo, necesita que lo valore un veterinario o un educador canino. Y si muerde la alfombrilla, no se la dejes cuando no estés.
¿Pueden usarla también los gatos?
Muchas alfombrillas lamedoras se usan también con gatos, sobre todo las pequeñas. Las precauciones son parecidas: comida apta para gatos, poca cantidad y limpieza después de cada uso. Si tu gato sigue una dieta especial, consulta antes con el veterinario.

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